Diáspora Sefardí:

Romances

 

 


Levantóse’l conde Niño

Mañanita de San Juan

A dar a beber a sus caballos

A las orillas de la mar.

 

Mientras los caballos beben,

El conde dice un cantar;

Que la vida de este mundo

Nadie la puede fiar.

 

Hombres que están por camino

Se vuelven a la ciudad

Puertas que estaban cerradas

Se abren de par en par

 

Niños que estaban durmiendo

Se levantan a escuchar.

Paxaritos que en el nido estaban

Se echaban a volar.

 

Oyendo lo está la reina

Desde un alto sitial

--Si duermes la niña infanta,

--Si duermes o recordas?...

 

Si sentis como lo canta

La sirena de la mar?...

--No es la sirena, mi madre:

Es el conde Niño que a mí viene demandar

 

La Reina con grande celo

Lo mandaría a matar.

La infanta escucha las campanas

Y pregunta por quien repican en la iglesia de la mar...

 

El conde Niño ha muerto,

Que la reina lo mandó a matar.

--Muere el uno, muere el otro

Juntos los llevan a enterrar.

 

De él saliera un limón

De ella un rico limonar.

Crece el uno, crece el otro

Que al cielo quieren llegar.

 

De él saliera una paloma

De ella un blanco palomar.

Vola el uno, vola el otro

En el cielo se van a juntar.