  3.1.Tema y argumento

Es El Señor presidente una novela-denuncia enmarcada en la Guatemala de principios de siglo que pretende ser testimonio de una época. Para acceder al argumento de la novela nos pondremos al tanto de la situación histórica del momento. En 1847, el conservador Rafael Carrera logra separar las “Provincias Unidas de Centro América”, unión formada por El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. La situación en este momento en Guatemala es de gran inestabilidad debido a la lucha entre liberales y conservadores, el nacionalismo y los golpes de estado. Tras los sueños progresistas de Justo Rufino, en 1898 comienza la presidencia de Manuel Estrada Cabrera. Éste someterá al país a un régimen autoritario y será acusado de crueldades con las clases campesinas y de haber entregado latifundios a extranjeros para su explotación. Finalmente es derrocado en 1920. Cuando se desarrollan los hechos el autor vivía su niñez y adolescencia, el narrador exterioriza el propio sentimiento de Asturias. Señala al respecto Alejandro Lanoël-d´Aussenac: “En ciertos aspectos, el autor ha cumplido el papel de espectador de la raíz u origen de su propio argumento, asumiendo a su manera y en concordancia con lo que ha vivido la función de narrador de los hechos. Ése es su testimonio.”

Esa historia real se fundirá con gran maestría con el tema argumental por lo que podemos hablar del carácter documental del argumento. Las crueldades sufridas por los habitantes de un país latinoamericano bajo una dictadura totalitaria, los abusos de poder, la violencia y el desprecio con las clases más desprotegidas forman el argumento de la novela. Así, harán su aparición la tiranía, las injusticias sociales, la explotación, la violencia y la corrupción del gobierno. El lugar físico donde se desarrolla la novela no es aclarado en ningún momento, pero se deduce que se trata de Guatemala. Ése es el tema expuesto en El Señor Presidente, un alegato a favor de los derechos humanos respaldado por un marco real.

Pero lo que vemos en la novela no es simplemente la historia de una dictadura. Es una demostración de lo que le ocurre al hombre cuando sus relaciones no pueden desarrollarse naturalmente; cuando, para sustituir a la unidad familiar o a la fe religiosa, sólo es posible la adhesión al Esta­do, que se encarna en la persona de un loco.

3.2.Personajes.

Más que personajes concretos podemos señalar como protagonista importante a la personalidad colectiva, a la sociedad guatemalteca, sumisa frente a la individualidad de Estrada Cabrera. Éste, el Señor Presidente, es la figura central, despótico, tiránico y cruel. Sin embargo, es ésta la novela de la Dictadura más que la de un personaje histórico concreto. La figura del Señor Presidente encarna el poder maligno y perverso en un imperio absoluto y es una fuerza aniquiladora, demoníaca, mortífera, cruel y sanguinaria. El perfil del Señor Presidente es dibujado por la creencia popular pues su fabulación es la que crea esa imagen temible y caricaturesca. Además, se representa vestido de negro y con un rostro des­carnado semejante a las representaciones populares del demonio. En algunas ocasiones aparece vulgarizado y degradado. El terror provocado por El señor Presidente es la identidad que configura el ambiente psicológico de toda la obra y le otorga su contenido dramático.

Existe una pareja central formada por Camila y Miguel (Miguel Arcángel o Miguel Cara de Ángel), ella es la hija de un general disidente que huye llamado Canales y él es el exprotegido del dictador. Ambos viven una situación dramática, Cara de Ángel por el amor de Camila pierde el favor del tirano. Cara de Ángel, desde el principio de la novela que se abre con el tañer de las campanas, se levantará contra su destino para afirmar su individualidad, pero será vencido.

Alrededor existe una compleja red de personajes secundarios envueltos en historias igualmente trágicas, en general aparecen una veintena de personajes. Todos los personajes conducen el hilo de la narración y son creados por una compleja elaboración, una rotunda descripción de los tipos populares, con su colorido y disparatado lenguaje. A través de los personajes, de su vida, su sufrimiento, sus dichas y esperanzas se va conformando el argumento de la novela y es ése su papel esencial.

La novela nos muestra un mundo de tinieblas que empieza de no­che, con los mendigos de la ciudad durmiendo al amparo de los soportales; entre ellos hay un idiota, obsesionado por los recuerdos de una madre, respecto a la cual siente una eterna sensación de separa­ción. El idiota, privado de las luces de la razón, capta, sin embargo, esta verdad subconsciente, y en su nombre mata al coronel José Parrales, poniendo así en movimiento la tortuosa red de críme­nes que es la conjura. El dictador decide aprovechar esa muer­te, no para castigar al verdadero responsable de ella, al que por otra parte matará un policía en un exceso de celo, sino para terminar con Eusebio Canales, de quien sospecha que le traiciona. Y el instrumento de la perdición de Canales será Cara de Ángel. Los mendigos son torturados, no para que confiesen la verdad de que el idiota mató a Parrales, sino para que sus palabras confirmen la locura del presidente. Los que no quieran compartir su paranoia como “el Mosco”, serán torturados hasta morir. Una vez eliminado el puntal de lo racional, los habitantes de la novela son víctimas de la sinrazón. Al igual que el idiota, los seres humanos y las cosas han sido separados de la matriz, y por eso se convienen en puros objetos que se usan y luego se tiran.

Ni siquiera los fieles se libran del castigo, ya que el irracionalismo se lleva hasta el mismo absurdo. Uno de los escri­banos del propio presidente, dócil hasta la estupidez, es apaleado hasta morir por un pequeño desliz. Dentro de este contexto debemos examinar la rebelión de Cara de Ángel. Al enamorarse de Camila, la hija del general Canales, a quien permite huir, comete el más grave de los pecados. No sólo ha desobedecido al “Señor Pre­sidente”, sino que se atreve a casarse con Camila, y por lo tanto a tratar de sustituir por una relación natural la que le une al presidente.

La segunda parte de la novela trata de la red en que cae Cara de Ángel, de la cruel ilusión que se le hace concebir cuando se le ofrece una posibilidad de escapar y de su lenta pérdida de la perso­nalidad en un campo de concentración en el que se convierte en un simple número. Por fin muere cuando se le informa engañosa­mente de que Camila le es infiel. Y el hombre responsable de su detención y de sus torturas es el comandante Farfán, a quien él tiempo atrás había ayudado a sobrevivir.

3.3.Estructura.

Ya desde el comienzo el propio título de la obra nos brinda la unidad consustancial que irá conformando los sucesivos capítulos, agrupados en tres bloques. Así, los acontecimientos se organizan en capítulos independientes con título propio y mediante ellos se da unidad al tema general de la narración, todos los capítulos están encadenados en torno a la idea central, la figura del presidente. El argumento describe una historia básica, la del dictador poderoso, personaje que subordina los capítulos, todos encadenados a través de los diálogos con el eje central. Los breves capítulos saltan de incidente en incidente, de persona a persona, sin más unidad que el miedo de todos al «Se­ñor Presidente».

Todos los elementos de la narración giran en torno a un eje estructural condicionado por la dicotomía “vida-muerte”, en efecto, hay en el desarrollo del argumento una presencia del componente “muerte” que acecha sobre los elementos positivos como son la vida, la esperanza o la ilusión.

El tiempo se organiza con citas referentes al elemento temporal, pero no sitúan al lector en ningún momento especifico. La obra presenta un ritmo de capítulos breves cuya relación se marca a través de actos de violencia, injusticias, persecuciones y muerte, en un pequeño universo de tragedias personales en torno a las cuales gira el mensaje que Asturias quiso dar al argumento.

3.4.Estilo.

El Señor Presidente nos introduce en un mundo caricaturesco de una ciudad oprimida. La descripción es un arte elaborado con grandes resultados, es magistral la descripción del sórdido ambiente humano que se congrega en las cercanías del “Portal del Señor” en el Capítulo I o los repugnantes personajes de “el Dulce Encanto” del Capítulo XXIV. Asturias utiliza un procedimiento de caricatura, de exageración, de reducción de seres humanos al nivel de animales o de títeres para conseguir el efecto de una grotesca pesadilla. En el punto opuesto, la realidad se combina con la fantasía del autor para reflejar la idiosincrasia y las costumbres de los personajes. Existe un narrador que da forma y estilo al relato, se trata de un narrador observador que enuncia, pero que también introduce su fabulación.

Ya hemos hablado de la importancia de los personajes para ir dando forma a la novela, pues será mediante sus diálogos la forma en que éstos hacen presencia. Así, Asturias refleja el habla del pueblo llano, lleno de expresiones vulgares propias del ambiente suburbano, de neologismos de inspiración popular, localismos, diminutivos (...en el recuerdo de los pueblecitos que acababa de recorrer...), vocablos arcaicos, onomatopeyas indígenas, apócopes, frases vigorosas e interjecciones. En efecto, Asturias aprovechó todas las posibilidades expresivas que le brindaron los modismos regionales. Todo ello aparece junto a una variada riqueza léxica, a recursos de carácter humorístico y a juegos semánticos y asociaciones de ideas para expresar ciertas realidades, además, la metáfora es básicamente la comparación abreviada de ideas fundidas en un pensamiento único. Destaquemos también el uso de la simbología y de la tradición mitológica indoamericana.

Podemos hablar, por otra parte, de la expresión plástica en el estilo. Hacen su aparición colores, aromas (“Penetraba la atmósfera el olor del suquinay...”, “Sin parecerse, se parecían; eran parecidas en el olor; olían a hombre, todas olían a hombre, olor acre de marisco viejo.”) pero, sobre todo sonidos. Así, el vocablo, en algunas ocasiones, surge de manera espontánea por imitación del sonido o en forma de parloteo o ruido ininteligible: (“pepe, ropo, chu-pu la-pa”), se usa para dibujar ideas en la mente del lector al igual que los efectos acústicos del ambiente y las alusiones a la música y al sonido: (“¡Tontoro-rón! Ya no quitaba la mano del tocador...¡Tororón-ton, tororón-ton!...” ), de hecho, el autor juega con estrofas típicas del folklore que ubican al lector en el ambiente deseado (“¡Dormite, niñito,/cabeza de ayote, que si no te dormís/ te come el coyote!”). De esta manera, el efecto sonoro asume un carácter profundo. Así ocurre cuando, en el inicio de la novela, las Campanas llaman a la oración al iniciarse la novela, doblando un conjuro satánico que convoca la presencia de los pordioseros de la plaza. La luz también es un elemento importante: (“...maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en luz...” ).

Es corriente encontrar errores sintácticos en los diálogos de los personajes y, en algunas ocasiones, en el discurso del narrador, adoptando las formas expresivas propias de la época. En este sentido, encontramos el cambio de la preposición “en” por la partícula “a” en los verbos de movimiento (meterse al casa, entrar a la iglesia). En definitiva, es el diálogo entre los personajes el modo principal de presentación y explicación, tomado en todos los detalles de la realidad y transcrito dentro de la escena con sus aspectos naturalistas y costumbristas. Los castigos crueles, los problemas reales, los ambientes naturales, las reacciones espontáneas parecen auténticas y nos llevan a hablar del valor testimonial de la novela.

Con la técnica descriptiva logró crear un estilo de novela social cuyos personajes se presentan nítidos a la comprensión del lector. Encontramos la descripción de los distintos escenarios, de los tipos sociales o del carácter individual de los personajes que brindan indicios sobre el lugar y la época y nos revelan costumbres y circunstancias sociales. También son frecuentes en el estilo de Asturias las digresiones al relatar los hechos o describir lugares y las consideraciones puramente subjetivas (el analista entiende algo que no está explícitamente declarado en el texto), además, Asturias recurre a una multitud de tropos literarios y recursos para profundizar en ideas abstractas.

Ciertas elementos tienen una significación especial, así, el burdel El dulce encanto sustituye al amor, la cárcel se convierte en el único lugar en que los hombres pueden comunicarse y el sueño es la única zona de libertad en la que conocen la verdad sobre sí mismos. Además, fuera de la ciudad está “el campo”, un lugar de esperanza, el valle idílico en el que Camila y Cara de Ángel pasan su luna de miel, donde el padre de la joven se refugia y empieza una revolución, donde ella, finalmente, se oculta para criar allí a su hijo. El Señor Presidente oscila así entre la ciudad y el campo, entre la pesadilla y el sueño y entre las tinieblas y la luz, contrariedad antiquísima y legendaria que tiene eco en los mitos latinoamericanos y, de un modo más concreto, mayas.

En algunos capítulos se leen párrafos difíciles de entender por a la alteración del orden lógico de la frase.

Alejandro Lanoël-d´Aussenac, en su introduccion califica a El Señor Presidente de novela utrarrealista: “es evidente en los pasajes que describen las atrocidades sufridas por los prisioneros políticos de régimen, el ambiente sórdido de la cárcel, la vida cotidiana en los prostíbulos y la ordinariez de los personajes que habitan esos antros” .

  Conclusión.

Al leer la novela se percibe el claro sentido de denuncia contra la crueldad de los gobiernos autoritarios, asistimos a una novela-protesta elaborada a través de la fantasía y del lenguaje.

El análisis textual revela un compromiso con la historia, pero no se dejan de lado las formas surrealistas y poéticas de la ilación argumental de Miguel Ángel Asturias. Sin embargo, son muchos los factores reales del panorama político social y pone en evidencia circunstancias presentes en la historia latinoaméricana. Se nos presenta, así como innovador de las letras americanas por su originalidad.

Por otra parte, la novela nos ha planteado algunos problemas de comprensión debido al estilo oscuro del que hace gala Asturias en algunos pasajes de la obra.

  Bibliografía.

La novela “El señor Presidente” de Miguel Ángel Asturias, premio Nóbel de Literatura en 1967, está basada en hechos reales, por lo menos los estudios al respecto así lo revelan, como también las propias declaraciones de Asturias sobre el mismo tema.. Se trataría de una recreación del gobierno de Manuel Estrada Cabrera, uno de los dictadores más sanguinarios de Centroamérica (Guatemala, en este caso) y demostrador de una fría eficiencia para mantenerse en el poder. Entre 1898 y 1920 gobernó Guatemala con mano de hierro y entregó el país a las compañías norteamericanas del ferrocarril y del banano, manteniendo en perfectamente aislada a Guatemala por más de veinte años.

“...Guatemala vivía al margen del mundo. No teníamos radio, ni aviones. Dos o tres veces al mes los barcos tocaban en nuestros puertos, nada más, No entraban diarios sin el permiso del gobierno. Solo veíamos los dos diarios oficiales. Nuestro aislamiento era completo.” (Archivos,1999)

Pero lo más extraordinario de esta dictadura era su forma de mantenerse en el poder. Al contrario de otras, en ésta el gobernante aparecía lo menos posible en público rodeándose de una aureola de misterio, manteniendo un control total por medio de la invisibilidad.
La paradoja funcionaba en el sentido de que el gobernante se transformaba en un ser etéreo, del cual sólo se sabía por rumores, pero que sin embargo se hacía presente con gran ferocidad cuando el momento lo ameritaba, es decir siempre lo sabía todo, a pesar de su aparente ausencia.
“...Estrada Cabrera poseía una fuerza macabra, casi sobrenatural. Era un personaje de contornos enigmáticos que se apoyaba en las supersticiones populares e inspiraba una especie de terror sagrado. Maniobraba entre las tinieblas. Era una dictadura invisible. Nadie nunca veía al Presidente. No había más que sospechas, murmullos, rumores...” (Archivos, 1999)
Es esta escenografía del miedo, causado a través del poder invisible, que el autor retrata en su obra, en forma magistral. Hubo buenas razones para ello. Asturias fue un contemporáneo de Estrada Cabrera, su propia familia sufrió la persecución del dictador y tuvo que retirarse a provincia para conservar la piel. El joven Miguel Angel, años más tarde, fue un activo opositor a Estrada Cabrera, y como representante estudiantil le tocó verlo, una vez derrotado.
“Yo era secretario del tribunal ante el que fue procesado. Lo veía casi a diario en la cárcel. Y comprobé que, indudablemente, esos hombres tienen un poder especial sobre la gente. Hasta tal punto de que cuando estaba preso la gente decía ‘No. Ese no puede ser Estrada Cabrera. El verdadero...se escapó. Ese es algún pobre viejo que han encerrado allí. En otras palabras, el mito no podía estar preso. Acentuaba el humorismo grotesco de la situación el hecho de que hacia el final de su gobierno Estrada Cabrera se había rodeado de hechiceros, curanderos, adivinos y energúmenos de toda especie entregados a danzas orgiásticas en los terrenos del Palacio Presidencial. Se había hecho parte de su propia mitología, y fue, en cierto modo, víctima de sus propios hechizos.” (Archivos, 1999)
El hecho es que el dictador sobrevivió gracias al apoyo de Estados Unidos (lo sacó de la cárcel una delegación especialmente enviada por la embajada de USA). Una historia con frecuencia repetida, lo que la hece aún más irritante, es que, por lo general, estos individuos llegan a ancianos, en medio de una protegida tranquilidad y mueren en sus camas.
Dado que Asturias vivió esta pesadilla, su talento literario le permitió construir una obra maestra que hasta el día de hoy es estudiada en profundidad, por lo que vale la pena seguir los antecedentes y desarrollo de esta novela. El señor Presidente fue publicada en 1946 y es la primera novela de Asturias, formando parte de la “novelística de la dictadura” en Latinoamérica.
A pesar de haber sido aceptada como una obra “universal” para el fenómeno del caudillismo, hoy se sabe que encierra elementos típicamente guatemaltecos (partiendo por el lenguaje), por lo que su mérito es triple, ya que la obra es nacional, internacional y, finalmente, universal, sin riesgo de pérdida de la identidad propia.
La novela fue escrita en Europa (París) con prólogo y epílogo hechos en Guatemala. Comenzó a desarrollarla en 1923, antes de partir al Viejo Continente., reescribiéndola entre siete a nueve veces y terminándola a su regreso a Guatemala, en 1933. El mismo Asturias declaró, en 1967, que la novela se había demorado siete años en ser definitivamente estructurada. Los críticos creían que el texto tenía un nacimiento mucho más tardío, entre 1933 y 1944, bajo la dictadura (otra vez) de Jorge Ubico. El origen de la novela fue un cuento, que escribió para el concurso literario de un periódico guatemalteco, llamado “Los mendigos políticos” . Nunca fue presentado a concurso y se lo llevó a Europa. Ese cuento estructuró el primer capítulo, de su primera novela.

La novela tuvo originalmente el nombre de “Tohil” un dios precolombino, que exigía la sangre de sus víctimas. Cuando Asturias volvió a Guatemala, en 1933, ésta ya estaba bajo la dictadura de Ubico. Prudentemente dejó una copia del manuscrito en París. En cuanto a su composición, esta novela resultó contemporánea de Doña Bárbara y Huasipungo.
El señor Presidente se ha definido como una novela específicamente guatemalteca, a pesar de que jamás se menciona el nombre del país ni el de Estrada Cabrera, pero casi todos los personajes y lugares corresponden a la historia de Guatemala, la obra muestra los niveles abyectos que puede alcanzar la condición humana, bajo la distorsión valórica, o mejor dicho anti-valórica provocada por una dictadura, en este caso centroamericana.
En 1946 se lanzó la primera edición impresa de El señor Presidente, por cuenta de la editorial Costa-Amic, cuando Asturias vivía en México. Esta primera versión se difundió muy poco y cuando Asturias era diplomático en la Argentina (1948), logró la segunda publicación por la editorial Losada, ese mismo año. Es una versión casi idéntica a la de Costa-Amic. En 1955, se publica la misma versión por la editorial Aguilar de Madrid.

Una segunda versión, muy importante por la participación del mismo Asturias en su desarrollo, se lanzó en 1952. Se enfatizó el aspecto antirreligioso, que había sido suprimido en las primeras ediciones, y se suprimió el epígrafe inicial, junto con otros cambios notables en el contenido. Se eliminó una gran cantidad de modismos regionales y se entrecomillaron los conceptos de la lengua coloquial. Esta versión ha servido, como texto base, para numerosas ediciones posteriores realizadas por la misma editorial Losada y por Alianza Editorial, en España, con posterioridad a 1981. Varias editoriales latinoamericanas se han basado en este mismo texto.
1978 resulta ser un año fundamental para el estudio de esta obra. Ese año se lanzó una edición crítica, acompañada de un facsímil del manuscrito original, de nombre Tohil, como se dijo más arriba, lo que permitió el cotejo de este manuscrito con todas las versiones producidas anteriormente y ya enumeradas. El manuscrito no sólo es un documento histórico en sí mismo, sino que también permite aseverar que la obra estaba prácticamente finalizada, antes del regreso de Asturias a Guatemala, en 1933.

Por último, la edición más contemporánea corresponde a una nueva edición crítica, publicada por Archivos, 2000 (Francia) la cual se ha apoyado en las ediciones de 1946, 1952 y el manuscrito de 1932.
En cuanto al tema de las traducciones, tengo entendido que esta obra ha sido traducida prácticamente a todos los idiomas cultos, siendo objeto de estudios y tesis universitarias a nivel latinoamericano, europeo y norteamericano, incluyendo también a Rusia.

CONTENIDOS DE LA OBRA

Desde el punto de vista de la trama, contada en tercera persona, el tema considera el ambiente de un país latinoamericano sometido a una dictadura. Todo gira en torno del personaje , que sirve de título a la obra: el Presidente es una especie de enorme araña, que teje su tela de poder y terror detrás del escenario, apareciendo escasamente en escena, pero materializando su poder en forma efectiva, a través del espionaje y la traición, siendo muy importante el sentimiento de absoluta falta de seguridad de parte de los ciudadanos frente a él y la imposibilidad total de rebelarse ante esa autoridad unipersonal. Dadas tales condiciones, sólo quedan dos salidas, la resignación, con el posterior sometimiento y humillación abyecta o la rebelión, que siempre concluirá con la muerte, pues el caudillo todo lo sabe, y está en todos lados, como una especie de dios en miniatura.


El Presidente sólo aparece en dos escenas, pero su figura es omnipresente, gracias al clima de asfixia creado por Asturias. Se sienten sus ojos, su mano, su presencia en todas partes, que se basa, precisamente, en la paradoja de la ausencia.
La acción es relativamente sencilla: un mendigo oligofrénico asesina casualmente al coronel Parrales Sonriente, fiel partidario del régimen político. El Presidente pone en marcha una maquinaria judicial, tremendamente maquiavélica, para, aprovechando la ocasión, eliminar definitivamente a dos declarados enemigos suyos, el coronel Canales y el licenciado Abel Carvajal. Mediante un tinglado de falsos testigos, que son obligados a jurar que ellos fueron los asesinos, comienza la persecución de los inocentes. El Presidente facilita la fuga de los inculpados, para, siniestramente, darles una falsa esperanza. Una joven que había tratado de prevenir a Canales, es detenida, acusada y torturada en forma salvaje, no permitiéndosele dar leche a su hijo recién nacido, el cual muere, y es finalmente vendida a un burdel, donde enloquece. Su marido es puesto en libertad, a cambio de convertirse en soplón del régimen. Cara de Ángel, segundo en el mando y favorito del Presidente, se enamora de la hija de Canales al preparar su fuga y se casa con ella para salvarla de la muerte. Al saber esto, todo el cariño que sentía el Presidente por su favorito se convierte en odio, sentenciándolo a una muerte horrible.

Cara de Ángel intenta huir al extranjero, pero es apresado cuando estaba a punto de lograrlo (en realidad, ningún personaje logra nada, pues, en rigor, el Presidente ha seguido todos sus pasos y su máximo, y sádico, placer consiste en la maniobra de frustración de la última esperanza de sus enemigos). El favorito es encerrado, de por vida, en un calabozo en donde le cuentan que su esposa se ha convertido en amante del Presidente (lo que es falso). Camila, la hija de Canales, languidecerá en su domicilio en una eterna espera del hombre amado. El eje central de “El señor Presidente” es la impotencia frente al mundo despiadado y destructor del gobernante: la tiranía convierte a los seres humanos en cosas. La novela es una crítica de la miseria, v.g. los mendigos del primer capítulo, de la traición y depravación que trae consigo el régimen.
ESTRUCTURA DE LA OBRA

La novela se arquitectura en la forma de tres partes y 41 capítulos. Cada una de las partes aparece con una singular calendarización. La primera parte cubre los días 21, 22 y 23 de abril y abarca desde el capítulo I al XI. Los nombres de los capítulos son: I “En el portal del Señor”, II “La muerte del Mosco”, III “La fuga del Pelele”, IV “Cara de Angel”, V “Ese animal”, VI “La cabeza de un general”, VII “Absolución arzobispal”, VIII “El titiritero del portal”, IX “Ojo de vidrio”, X “Príncipes de la milicia”, XI “El rapto”.

La segunda parte transcurre entre el 24 y el 27 de abril, yendo de los capítulos XII a XXVII. Los nombres de estos capítulos son: XII “Camila”, XIII “Capturas”, XIV “Todo el orbe cante”, XV “Tíos y tías”, XVI “En la Casa Nueva”, XVII “Amor urdemales”, XVIII “Toquidos”, XIX “Las cuentas y el chocolate”, XX “Coyotes de la misma loma”, XXI “Vuelta en redondo”, XXII “La tumba viva”, XXIII “El parte al señor Presidente”, XXIV “Casa de mujeres malas”, XXV “El paradero de la muerte”, XXVI “El torbellino”, XXVII “Camino al destierro”.

La tercera parte se desarrolla, tal como dice el texto, en un tiempo totalmente indeterminado y que resulta casi poético: Semanas, meses, años...... Va desde el capítulo XXVIII al XLI. Los nombres de los capítulos son: XVIII “Habla en la sombra”, XXIX “Consejo de guerra”, XXX “Matrimonio in extremis”, XXXI “Centinelas de hielo”, XXXII “El Señor Presidente”, XXXIII “Los puntos sobre las íes”, XXXIV “Luz para ciegos”, XXXV “Canción de canciones”, XXXVI “La revolución”, XXXVII “El baile de Tohil”, XXXVIII “El viaje”, XXXIX “El puerto”, XL “Gallina ciega”, XLI “Parte sin novedad”. Finalmente, un epílogo
REFLEXIONES EN TORNO A LA RELACION ENTRE HISTORIA Y LITERATURA

Para el caso latinoamericano el cruce entre las fuentes literarias y las propiamente históricas, permite la obtención de un entramado que se acerca notablemente a la realidad. Si bien es cierto, es imposible una exacta reproducción de los hechos, tal cual acaecieron, la apelación a la novela permite el rescate parcial no sólo de los hechos “duros” (acciones, circunstancias, fechas, etc) a través de una lectura entre líneas, sino que, lo que nos parece fundamental, los sentimientos, sensibilidades y emociones que estuvieron detrás de esos mismos hechos. La historia ,como disciplina, permite ver el edificio social desde afuera. La literatura, tomada como fuente historiográfica, nos concede el acceso a un recorrido por el interior de ese mismo edificio. Uno se puede imaginar, en el caso de una dictadura, el terror provocado por ésta, pero el texto literario permite vivir esas misma emoción y tantas otras, como la ambición, la crueldad y la soledad, por mencionar sólo algunas. En otras palabras, penetrar en el actor histórico y formar parte de su vivencia.

Reconozco que los historiadores poseen ciertas reservas, algunas muy fundadas por lo demás, respecto a la utilización de las novelas como fuente, sin embargo al igual que en caso de la microfísica (Hanson) no se trata de presentar en forma elegante viejos esquemas de búsqueda de verdad, sino de tratar de establecer otros nuevos que puedan ganar una cierta respetabilidad, mediante un trabajo acucioso de teoría y empiria
Finalizo planteando el problema de la búsqueda del adecuado equilibrio entre realidad y fantasía. Esto último amerita, de parte del historiador, no sólo un acabado conocimiento de los hechos y su estructura, sino que también de un adecuado background literario, tanto en el sentido de la forma de la obra, como del contexto del propio autor. No digo que por escribir esto yo cumpla ese requisito, sólo digo que quién se dedique seriamente a este cruce epistemológico deberá estudiar, neceasriamente la disciplina literaria.
. Sin embargo, no se trata de la instrumentalización de todas las novelas, sino solamente de aquellas que se acerquen, lo mejor posible, a un determinado hecho histórico. De esta manera se estará rescatando un conjunto de aspectos que resultan esenciales para el entendimiento de una determinada época o situación, mediante un trabajo de filtrado de la información proporcionada por el texto literario. Como ejercicio de analisis documental, es de extremada utilidad, cuando resulta bien hecho. De esta forma, estaremos reconociendo el edificio social, tanto desde su frontis como desde las habitaciones interiores

Todo empieza en un lugar llamado “El portal del señor”, donde se mantenían los pordioseros y entre ellos estaba el Pelele, el cual también le decían el idiota. El Pelele se irritaba cada vez que decían la palabra “madre”, y una vez un general llamado Parrales lo fue a despertar gritándole esta palabra, el Pelele furioso por consiguiente lo mató. Después del asesinato el Pelele huye, la policía llega al lugar y se lleva a todos los pordioseros para que testifiquen y son obligados a decir una mentira que inculpaba a Eusebio Canales por el asesinato. Un pordiosero llamado el Mosco se niega a testificar tal mentira y es asesinado por el Auditor.

El Pelele es encontrado por Cara de Ángel y un leñador y es llevado a un pueblo por ellos. Cara de Ángel le da la noticia al presidente pero este no le da importancia, después le ordena que ayude a escapar a Eusebio Canales. Cara de Ángel se dirige a la Casa de Canales a ayudarlo y se encuentra con su hija Camila y después le pide ayuda a Lucio para escapar esa noche. Lucio y otro policía llamado Genaro se encuentran al Pelele en el Portal y lo matan de un tiro ya que les habían dicho que tenia rabia. Lucio después se dirige a la casa de Canales y le ayuda a este y a Camila a escapar, mientras que Canales se escapa por aparte. Cara de Ángel y Camila se dirigen a la casa de los tíos de ella para pedir refugio pero son rechazados. Fedina, la esposa de Genaro va a la casa de Canales a ver lo sucedido, pero la policía llega en ese momento y la interrogan y torturan para saber el paradero de canales pero ella no sabia nada y por eso matan a su hijo. Después el Auditor la vende a la dueña de un prostíbulo llamada doña Chon , pero Fedina le es inútil ya que se vuelve loca. Canales se refugia en la casa de tres hermanas, las cuales le consiguen un contrabandista. Después de mucho tiempo cabalgando Canales logra llegar a la frontera.

Un brujo le aconseja a Camila que se case con Cara de Ángel para aliviar un poco su soledad, y lo hace. El presidente por ser el padrino de bodas de Camila, fue la razón de que el padre de ella se suicidara. Con el tiempo ella y Cara de Ángel se acercan más sentimentalmente. El presidente los invita a una fiesta donde son avergonzados por uno de su familia que era un fugitivo. Por esta razón Cara de Ángel se va a una cantina donde se encuentra a un norteamericano y a unos partidarios del presidente y empiezan a hablar de la nación y de su gobierno. Cuando Cara de Ángel se cansa de la plática sale de la cantina y se encuentra a un ministro que lo lleva a la casa presidencial, donde el presidente le cuenta que los Estados Unidos quiere quitar la ayuda económica para la nación y le dice que debe ir a Washington para arreglar la situación. Cara de Ángel no muy convencido decide ir ya que daba mucha paga. Después le cuenta a Camila del viaje y de su plan, el cual era llegar para después enfermarse y mandarla a traer. Ya en el puerto Ángel se encuentra a Farfán y piensa que el esta ahí para despedirlo, pero es todo lo contrario el y otros compañeros lo golpean y le quitan sus cosas, y en su lugar se va otra persona a los Estados Unidos. A Cara de Ángel se lo llevan a una cárcel y lo torturan.

Pasa el tiempo y Camila se preocupa y llama a la embajada y le dicen mentiras de su esposo, después quiere sacar el pasaporte para irse con el pero se lo niegan. Días después da a luz a un hijo que esperaba. Al final un informante le dice a Cara de Ángel que la razón por la que lo tenían encarcelado era porque el había enamorado a Camila y ella era como el amor imposible del presidente. Cara de Ángel se cree esta mentira y después muere
-------------

Todo empieza en un lugar llamado “El portal del señor”, donde se mantenían los pordioseros y entre ellos estaba el Pelele, el cual también le decían el idiota. El Pelele se irritaba cada vez que decían la palabra “madre”, y una vez un coronel llamado José Parrales Sonriente lo fue a despertar gritándole esta palabra, el Pelele furioso por consiguiente lo mató. Después del asesinato el Pelele huye, la policía llega al lugar y se lleva a todos los pordioseros para que testifiquen y son obligados a decir una mentira que inculpaba al General Eusebio Canales por el asesinato. Un pordiosero llamado el Mosco se niega a testificar tal mentira y es asesinado por el Auditor de Guerra.

El Pelele es encontrado por Miguel Cara de Ángel y un leñador y este es llevado a un pueblo por ellos. Cara de Ángel le da la noticia al presidente y el le ordena que ayude a escapar al General Eusebio Canales pues no le conviene a su gobierno que una figura como Canales sea enviado a las baterías. Cara de Ángel se dirige a la Casa de Canales a ayudarlo y se encuentra con su hija Camila que después le pide ayuda a Lucio para escapar esa noche. Lucio y otro policía llamado Genaro se encuentran al Pelele en el Portal y lo matan de un tiro ya que les habían dicho que tenía rabia. Lucio después se dirige a la casa de Canales y le ayuda a este y a Camila a escapar, mientras que Canales se escapa por aparte. Cara de Ángel y Camila se dirigen a la cantina y al día siguiente van a la casa de los tíos de ella para pedir refugio pero les es rechazado. Fedina, la esposa de Genaro va a la casa de Canales a ver lo sucedido, pero la policía llega en ese momento y la interrogan y torturan para saber el paradero de Canales pero ella no sabe nada y por eso la amenazan con matar a su hijo, el al final muere y por esta causa ella se vuele loca. Después el Auditor la vende a Doña Chon la dueña de un prostíbulo, pero Fedina le es inútil ya que está loca. Canales se refugia en la casa de tres hermanas, las cuales le consiguen un contrabandista. Después de mucho tiempo cabalgando Canales logra llegar a la frontera.

Un brujo le aconseja a Camila que se case con Cara de Ángel para aliviar un poco su soledad, y lo hace. El presidente por ser el padrino de bodas de Camila, fue la razón de que el padre de ella se suicidara, aún no siendo esto verdad. Con el tiempo ella y Cara de Ángel se acercan más sentimentalmente. El presidente los invita a una fiesta donde son avergonzados por uno familiar que era un fugitivo. Por esta razón Cara de Ángel se va a una cantina donde se encuentra a un norteamericano y a unos partidarios del presidente y empiezan a hablar de la nación y de su gobierno. Cuando Cara de Ángel se cansa de la plática sale de la cantina y se encuentra a un ministro que lo lleva a la casa presidencial, donde el presidente le cuenta que los Estados Unidos quiere quitar la ayuda económica para la nación y le ordena que debe ir a Washington para arreglar la situación. Cara de Ángel no muy convencido decide ir ya que daba mucha paga. Después le cuenta a Camila del viaje y de su plan, el cual era llegar para después enfermarse y mandarla a traer. Ya en el puerto Ángel se encuentra a Farfán y piensa que él está ahí para despedirlo, pero es todo lo contrario, el y otros compañeros lo golpean y le quitan sus cosas, y en su lugar se va otra persona a los Estados Unidos y Cara de Ángel se lo llevan a una cárcel y lo torturan.

Pasa el tiempo y Camila se preocupa y llama a la embajada y le dicen mentiras de su esposo, después intenta sacar su pasaporte para irse con el pero se lo niegan. Días después da a luz a un hijo que esperaba. Al final un informante le dice a Cara de Ángel que la razón por la que lo tenían encarcelado era porque el era esposo de Camila y ella era como el amor imposible del presidente. Cara de Ángel se cree esta mentira y después muere de un infarto.Camila se va al campo a seguir con su vida después de esperar cartas de él desde Washington.

Época

En 1898 comienza la presidencia de Manuel Estrada Cabrera. Este someterá al país a un régimen autoritario y será acusado de crueldades con las clases campesinas y de haber entregado latifundios a extranjeros para su exportación. Fue derrocado en 1920. Así, el autor en la obra, narra las crueldades que este dictador corrupto hizo con la gente de su pueblo.

Ámbito

Idea central de la obra: Esta obra trata de lo que sucede en un país durante el mandato de un tirano dictador y sus colaboradores de lo que sucedió como consecuencia de un crimen y de la manera como se aprovecharon estos dictadores de este crimen para vengarse de algunos inocentes.

[editar] Temas Principales

[editar] Temas Secundarios

[editar] Personajes Principales

El señor presidente: era el presidente de la república, no le importaba la calidad de su gobierno solo la reelección.

Miguel Cara de Ángel: hombre de confianza del señor presidente.

Auditor General de Guerra: Persona encargada de manejar los crímenes en la nación, asesino al mosco por no declarar que el asesino de José Parrales

Camila: era la hija del Eusebio Canales.

 

[Personajes Secundarios

El Viuda: mendigo negro que molestaba al pelele con la palabra madre.

Pata hueca: Único amigo del Pelele.

Mosco: Ciego invalido que murió por no declarar que el asesino de José Parrales.

José Parrales: fue asesinado por el Pelele al gritarle Madre.

Luis Barreño: Medico de un cuartel, condenado por matar a varios soldados.

General Eusebio Canales: Apodado Chamarrita, acusado de la muerte de Parrales injustamente.

Genaro Rodas: Mejor Amigo de Lucio Vásquez, apresado por ser amigo de Lucio ya que este ayudo a la fuga de Canales.

Niña Fedina: Esposa de Genaro, llevada a la cárcel y torturada porque la encontraron en la casa de canales.

Don Benjamín: Titiritero que daba funciones en el portal del señor presidente.

Doña Venjamon: Esposa de Don Benjamín.

Juan Canales: Tío de Camila que la considera una deshonra para la familia.

Judith de Canales: Esposa de Juan el tío de Camila.

Licenciado Abel Carvajal: Uno de los acusados del crimen que realizo Pelele.

Licenciado Vidalitas: Ayudante del Auditor de Guerra.

Doña Concepción Gamusino: Apodada doña Chon, dueña del prostíbulo El Dulce Encanto.

Mayor Modesto Farfán: Simpatizante de Canales.

 Estructura Interna

Se divide en tres partes, la primera parte tiene 11 capítulos, la segunda parte 16 capítulos y la tercera parte se divide en 15 capítulos y en total son 42 capítulos.

 

Lenguaje

Lenguaje del autor: es lírico pero con un pequeño toque de realismo. Se adapta a cada personaje.

Lenguaje de los personajes: es vulgar

 Estilo

el estilo del si y nada mas del si

 Recursos Estilísticos

Símil

“Se acostaban separados, sin desvestirse, y dormían como ladrones, con la cabeza en el costal de sus riquezas: desperdicios de carne, zapatos rotos, cabos de candela, puños de arroz cocido envueltos en periódicos viejos, naranjas y guineos pasados”

“El perro aullaba erizado como si viera al diablo”

“Se multiplicaban en la noche sin sueño como puertas de mamparas transparentes”

Hipérbole:

“Aulló con berrinche de fiera rabiosa”

“Cara de Ángel se arrancó el cuello y la corbata frenético”

“El grito de Chambelona cada vez más agudo le abría hoyo en el pecho”

Metáfora:'

"De vez en vez alzaba los brazos y reía con cacareo de ave doméstica”

…“Los dientes de turrón en las caras de cobre”

Onomatopeya:

¡Ta-ra-rá! ¡Ta-ra-rí!

¡Tit-tit!

¡Tilín, tilín!

Anáfora:

…¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre!...

 

Zopilote: es la sombra de la culpabilidad

Luz: representa el bien (el pueblo). La luz tradicionalmente se asocia con lo celestial, por lo que es la esperanza de salvación que presenta la obra.

Tinieblas: simboliza el mal (el señor presidente)